sábado, 19 de abril de 2014

Iglesia.

18/4/14


        Dios. La Iglesia. Significados casi opuestos, pero que sin embargo son forzados a ir entrelazados. Siempre he dicho que la invención de Dios fue un gran hito en la historia, no así la de la Iglesia. Ante todo, he de decir que no creo en nada similar a Dios, o al menos al Dios descrito en la Biblia y en el cristianismo. Me considero una persona lógica y racional, y como tal, intentó encontrar en la ciencia una explicación a todo aquello considerado como divino, pero aun así, por mucho que me cueste (y en parte, avergüence) reconocerlo, no puedo evitar pensar en lo más profundo de mi que hay "algo ahí", incluso puede que sea por necesidad. Aún a día de hoy me hallo dividido en dos mitades con respecto a esto. Envidio a la gente creyente, pues eso les otorga esperanza, sin embargo, no puedo más que sentir aversión por todos esos devotos religiosos, que tal y como la propia iglesia predica, son poco mejores que ovejas en el rebaño, guiadas a ciegas a base de mentiras.
        Creo que no es necesario que profundice demasiado en los motivos de mi repulsión, ejemplos serían las falsas fiestas inventadas para eclipsar celebraciones consideradas paganas, o la hipocresía con la que revisten sus oraciones aquellos que ejercen un oficio eclesiástico. Me reafirmo en que, de una manera amplia, apoyo las creencias religiosas, pero no así los negocios derivados de estas.
        Y, sinceramente, me parece muy lamentable que a día de hoy haya gente que crea ciegamente en la Iglesia (cristiana o de cualquier índole). Me hace preguntarme hasta que punto punto podemos ser estúpidos.

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