"Las olas golpeaban el acantilado con la furia propia de esas tierras, y a lo lejos empezó a salir la vida a la superficie, ahora el acantilado se habia convertido en arena, y la vida en ecosistemas.
En esa playa se había edificado una ciudad hacia milenio, y ahora, con sus amplias y metálicas avenidas, daba la sensación de ser un esqueleto gigante que ya no poseía vida.
La ciudad había sido abandonada, junto con todas las demás ciudades de ese planeta, y de los planetas de ese sistema.
La humanidad había ganado la guerra, pero a un alto precio, por culpa de la contaminación provocada por las armas nucleares de los alienígenas, la superficie terrestre era altamente radioactiva, y vivir en el sistema de tu planeta natal y no poder visitarlo era desesperante.
La Tierra, Gea, Gaia... Daba lo mismo, el planeta natal, de la ahora dominante a nivel galáctico, humanidad, había sido abandonado, olvidado y ahora convertido en fábula.
Una ciudad perdida, en un planeta olvidado, perteneciente a un sistema maldito de un sector irrelevante de una insignificante galaxia, había sido la cuna de la humanidad, ahora costaba creer que la humanidad pudiera haber estado postrada en un solo planeta.
El sol aumentaba por momentos, primero por décadas, después por años, ahora convertido en gigante roja, estaba evaporando los océanos y abrasando el montón de ruinas que quedaba de la ciudad de la playa, la humanidad ahora se extendía por cientos de galaxias, y evolucionaban de manera independiente, entre ellos se veían como alienígenas e ignoraban haber tenido un ancestro común.
Tal vez fuera un ciclo que se repetía: la humanidad se esparcía, evolucionaba independientemente, después volvían a intentar expandirse, y se encontraban luchando con los antiguos humanos. Mientras tanto, durante miles de millones de años, la tierra permaneció impasible y olvidada, para toda la eternidad."
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